Lo
primero que debemos tener en mente es que la madera se debe adaptar a
la temperatura y humedad de la habitación, por lo que va a ser muy
recomendable dejarla en ella, sin terminar la instalación, al menos,
durante dos días. Para poder escoger el tipo de parqué -hay parqué
flotante, clavado o encolado-, se debe tener en cuenta cual es el
material que va a componer el suelo. De esta manera, en pavimentos
irregulares o con desniveles, es mejor que llevemos a cabo clavar el
parqué sobre paneles. Pero, también, los componentes de la madera
se debería adaptar a la temperatura y la humedad de la estancia,
para poder evitar posibles cambios o deformaciones, en un futuro. Si
el suelo es de tipo laminado, debemos dejar los paquetes abiertos,
por lo menos, durante 48 horas, en una habitación, eso sí, a una
temperatura superior a 15 ºC. Las maderas deberían permanecer, en
esta situación, durante dos semanas, hasta que el porcentaje de
humedad pueda llegar a niveles del 7% al 11%.
En
el mercado, nos encontramos con diversos tipos de parqués, con las
siguientes características:
-El
parqué tradicional. Entonces, tenemos que tener en cuenta el método
tradicional de instalación, que se basa en colocar láminas macizas,
que están clavadas sobre unas piezas o travesaños de madera, que
son de sección cuadrada o trapezoidal, que se van a colocar entre
las láminas de madera y el suelo. Este tipo de piezas van a recibir
el nombre de rastreles y van a hacer que el suelo se eleve entre 4 y
7 centímetros.
Foto:
fuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario