El “feng shui” se basa en la necesidad de guardar la armonía, ante todo. Hay que saber elegir los colores y apostar por un correcto uso de las distintas habitaciones de nuestra casa, ya que esto va a influir, de manera más importante de lo que pensamos, en nuestro estado de ánimo. Hay que recordar que según el tono de color que elijamos, se va a notar en nuestro estado de relajación, excitación o de felicidad. Los expertos recomiendan que as habitaciones se pinten de colores rosados o claros, que vayan a provocar nuestra tranquilidad. El color no sólo deben ser el de las paredes, sino que será el que cubra los adornos, las tapicerías o los muebles de nuestra habitación. Un elemento básico, para poder decorar nuestro ambiente, son los espejos, que son considerados una de las curas, con más poder, que posee dicha técnica. Para algunos expertos, los espejos son vistos como una especie de “aspirina”, ya que puede, según la disposición en la que esté, en nuestra habitación, va a servirnos para poder potenciar alguna cualidad o para rechazar algo negativo, que hay en nuestra vida. Otra recomendación, muy importante, es que las puertas y las ventanas no deben estar en posición alineada, ya que la energía de la casa, va a salir por ahí, a escaparse. Si no puedes cambiar esto, por que la arquitectura de la casa es así, puedes colocar un objeto, como puede ser un biombo o unas simples cortinas.
Foto: fuente
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